Viviendo tan lejos, nos hicimos viejos
y el tiempo castiga, cruel y malvado,
nuestro amor eterno.
Escribiendo tanto, ninguna respuesta
el buzón vacío, maldita sea,
te creía muerta.
Sólo escribía, no quise llamarte,
por temor quizás a no encontrarte,
o lo que es peor, a no equivocarme.
Resultaba extraño pensé en lo mejor:
te pudiste haber cansado, aunque yo no.
De algún modo comprendía que no fue,
ni es, para toda la vida.
Y ahora reapareces metida entre líneas,
y con pequeñeces curas todas, todas mis heridas.
Siempre has sido y serás bienvenida,
viajo hasta ti y me sirves de huida.
Tengo la esperanza de vernos y abrazarnos un día.
Pero de momento no quiero lamentos,
no quiero montañas de mis sentimientos.
Tengo tanto, tengo tanto miedo de que ignores todos mis movimientos.
Queda despedirme y que quieras oírme,
no me queda nada pero antes de irme,
me queda decirte, lo mucho que te quiero...
Bonita canción =)
ResponderEliminar